1973 – Fin de la dictadura. Marcha del MAM a Posadas.

Contame una Historia

El 11 de marzo de 1973, tras 18 años de resistencia y lucha popular, el Frente Justicialista de Liberación Nacional, Frejuli, logró un resonante triunfo electoral que consagró a Héctor Cámpora, el Tío, como el primer presidente democrático elegido libremente y sin proscripciones en más de 20 años.

Bajo el lema “Cámpora al Gobierno, Perón al Poder”, se estableció, por fin, un gobierno popular en el país y en Misiones. Esto cambió radicalmente las condiciones de lucha del MAM, que contó, en un principio, con el apoyo del gobierno provincial, encabezado por el gobernador peronista Juan Manuel Irrazábal.

La marcha del MAM a Posadas y la enorme concentración frente a la casa de Gobierno marcó el punto más alto de ese encuentro entre los militantes rurales y el gobierno provincial. El acto de Posadas fue, tal vez, el momento de mayor fuerza y entusiasmo de los militantes del MAM.

Esos militantes, miles de hombres y mujeres que eran la verdadera fuerza del MAM, se habían atrevido a unirse y organizarse. Habían sido reprimidos, perseguidos, detenidos y maltratados. Ellos habían visto cómo Posadas, que vivía en gran medida de su trabajo mal pago, les había cerrado sus puertas en Candelaria, dos años antes.

Ir a Posadas era un sueño, una reivindicación profunda, un acto de justicia histórica. Viendo las fotos de los colonos taciturnos, serios, silenciosos, desfilando con orden y decisión en ese territorio desconocido y hostil que era Posadas, hasta la plaza, frente a la casa de gobierno, se reviven esos momentos de triunfo, de revancha, de justicia, y también de solidaridad de muchísimos habitantes de la ciudad que admiraban y apoyaban la lucha del MAM.

Hay que destacar el orden, la tranquilidad impuesta por ese pueblo organizado. No hizo falta policía, ni gendarmería. El MAM puso la organización de seguridad, compañeros con el brazalete del MAM guiando las columnas ordenadas y rodeadas por tacuaras.

Allí están los discursos de ese día de Pedro Peczak, y la presencia de César Napoleón Ayrault, el vicegobernador, para reconstruir el momento histórico.

Por fin un gobierno democrático, encabezado por Irrazábal y Ayrault, recibía a las mujeres y a los hombres de las chacras, los escuchaba con respeto y se mostraba dispuesto a discutir las soluciones que pedía el MAM.

Anselmo Hippler coordinó el acto desde el palco, presentando a los oradores. Tras la entrada silenciosa de las columnas del MAM a la plaza, llegaron los aplausos a los oradores, especialmente para Pedro Peczak y José Czerepack.

Los militantes del MAM todavía vivían el entusiasmo del triunfo del 11 de marzo. Pensaban que los cambios profundos eran posibles y que se concretarían muy pronto. Y todo eso se reflejaba en las consignas, las pancartas trabajosamente preparadas la noche anterior en las colonias lejanas, a la luz de faroles de querosene, que recordaban las luchas vividas y reclamaban una profundización del proceso de justicia para los agricultores misioneros.

Fue un momento de profunda felicidad, para todos. Todo hacía pensar que el tiempo de la justicia había llegado. Y todos los militantes, hombres, mujeres, jóvenes, estaban profundamente orgullosos de la lucha que les había permitido llegar hasta allí, a Posadas, que ahora, sí, se sentía como propia.

Por Pablo Fernández Long, especial para MTH.