El frente extractivo y sus jangadas en el alto Uruguay, los inicios de El Soberbio

Municipios

La colonización de El Soberbio inicia a unos kilómetros del actual casco urbano, a fines del siglo XIX, aproximadamente en 1896,[1] donde aparecería Colonia Monteagudo “…un punto de avanzada en una ruta comercial[2] que integraba Paraguay con Brasil[3]. Que ya para las décadas de 1910 y 1920 el obraje forestal tuvo un importante desarrollo, a partir de contratar mano de obra en Brasil, para desmontar grandes extensiones de terreno”.[4] Esta parte de la provincia poseía una zona boscosa con gran cantidad de monte virgen y casi inexplorado.

Esta pequeña colonia surge por motivos geopolíticos, por lo cual será el único asentamiento poblacional argentino en esta región del Territorio Nacional.[5] Siendo este un lugar de difícil acceso por lo cual el único medio de comunicación que tenía este asentamiento era el Río Uruguay,[6] ya sea para el traslado de personas o mercaderías. 

Como ya se mencionó antes, en la región existían números obrajes, donde los trabajadores atraídos a estos en su mayor parte pertenecían a las poblaciones ribereñas cercanas, sobre todo de Brasil y algunos del centro del país.[7] Estos obrajes madereros eran verdaderos campamentos de varones en medio de la selva virgen, que se encargaban del desmonte, el corte de la madera y su traslado hasta el río o arroyos cercanos para la elaboración de las jangadas,[8] y su posterior transporte a Entre Ríos.

Fueron muchas las empresas que a partir de la década de 1930 en adelante se dedicaban a la extracción de madera y su posterior acarreo por el río Uruguay, siendo una de las más destacada el obraje Pastoriza, que contaba con 700 burros a disposición de los peones, para arrastrar la madera hasta la planchada,[9] además de  acarrear mercaderías para todo el personal. Los transportes de jangadas se complementaba el servicio acarreando varias mercaderías a partir de San Javier al norte, en base a esta actividad numerosos negocios se surtían de esta manera.

Esta multiplicación de las empresas produjo que las maderas flotantes comenzaran a escasear; a raíz de eso, dejaron de construirse jangadas y comenzaron a construirse las piraguas[10] y las chatas.[11]  Surgiendo de esta manera muchas empresas de lanchas, que se dedicaron a esto en la época, algunas de ellas según registro[12] podemos nombrar las de Piedra Blanca, La Caraguá, La Paraíso Empresa Tito Vincenti, La Monteagudo, La Deseada, Empresa Manuel Arruti: Euscalduna, Catita, YP , Laharrague y Harriet. 

Se debe aclarar que existía presencia de nativos, anteriormente al proceso de ocupación, es decir no solo la extracción de madera fue el motivo del asentamiento poblacional sobre la región del Alto Uruguay, sino que también la búsqueda de tierras para el cultivo, comenzando una pequeña economía familiar. En la cual la agricultura era llevada a cabo por las mujeres y los chicos, mientras que los hombres complementaban con el trabajo en los obrajes. Su instalación en diferentes lugares cercanos al río, los convirtieron en ocupantes y luego colonos de los distintos asentamientos. Esto iniciará un proceso poblacional en  las tierras lindantes a Colonia Monteagudo,  que luego de la compra de las parcelas realizadas por dos hermanos y empresarios madereros, en la provincia de Santa Fe en 1943.

 

Por Lic. Marcelo Albarracin, especial para MTH.

 


[1]Existen actas de nacimiento para ese año en la colonia Monteagudo, que por determinación estatal comenzó a funcionar un Registro Civil.

[2]Es decir en los siglos anteriores fue una ruta de tránsito de mercaderías utilizadas cuando Paraguay, se había adueñado del territorio a principios del Siglo XIX.

[3]a través de Asunción, Montecarlo, El Alcázar, San Pedro, Fracrán, Monteagudo, para luego traspasar el Río Uruguay

[4]García, Ariel Oscar. Poblamiento en el departamento Guaraní: la colonización espontanea de un territorio en el Siglo XX. En III Jornadas sobre poblamientos, colonización e inmigración en Misiones. Ediciones Montoya. Posadas. Misiones. 2003. Pág. 148

[5]Mientras que del otro lado del Río, frente a la misma, Brasil habría impulsado la colonia Militar  (hoy de Alto Uruguay-Brasil), como así también el asentamiento de personas a lo largo del Río Uruguay para fomentar la ocupación del terreno, como bien nos deja saber un sacerdote en sus memorias cuando remontaba el mismo, para dar oficio religioso en distintos puertos Argentinos.

[6]No existían caminos que unieran por tierra este lugar con el sur de la provincia. Solamente se podía ir a Fracrán o San Pedro cruzando las picadas por la selva.

[7]La población provenía de otros lugares del Territorio Nacional de Misiones como Posadas, San Javier, Concepción, o incluso Buenos Aires.

[8]Formas de traslado de madera desde zonas  lejanas aprovechando el descenso natural del Río, por medio de la elaboración  de una especie de balsa que lo realizaban  por medio de la flotación de conjuntos de grandes troncos, este método es denominado regionalmente “jangada”.

[9]“Los rollos se llevaban en planchada al costado del Arroyo Pepiri y se almacenaba ahí hasta que se producía una creciente de las aguas…”

[10]“embarcaciones que comenzaron a construirse como consecuencia de que comenzaron a escasear las maderas flotantes, para llevar a los centros comerciales las maderas que no flotaban. Era una especie de pontón muy precario, fabricado en la zona, como una batea, sin proa, con las siguientes dimensiones: 25m eslora, 5m de manga y 1.80m puntal.

[11]utilizadas para riachos pequeños, profundos y de gran correntada

[12]de Alejandro Silva.