El recuerdo del tren

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Muchos de nosotros durante nuestra infancia corrimos al costado de las vías del tren, tratando de acompañar su andar con un trote inocente, que se traducía en adrenalina al escuchar el timbre que nos anunciaba que debíamos tener cuidado y corrernos del paso.

Ese tren que no sabíamos era una fuente de trabajo y de flujo económico para la región, la provincia y el país.

Si bien hoy el progreso tecnológico y de las rutas puso el foco en otros medios de transporte (también) para mantener la dinámica económica hubo un tiempo donde el ferrocarril fue el protagonista del crecimiento de nuestro país y Misiones, nuestra provincia, no estuvo fuera de ese auge.

Hacia 1912 arribó por primera vez el tren al Territorio Nacional de Misiones.

El flujo de personas y productos comenzó a hacerse notar y lo que antes se veía tan lejano, como lo era abrazar a un ser querido o emprender un negocio, se volvió más cotidiano gracias a este transporte.

No es difícil maginar la sensación de aquellas personas que estaban ante la dulce y ansiosa espera de ver bajar del tren a esa persona especial, en un tiempo donde la inmediatez no era moneda corriente, como lo es hoy.

Fueron muchos años donde el tráfico humano y de productos contribuyó al crecimiento nacional y al de nuestra provincia.

Durante el gobierno de Juan Domingo Perón, muchos ramales fueron estatizados, dando origen al popular ferrocarril general Urquiza.

Las crisis políticas y económicas no contribuyeron a fortalecer los servicios públicos y en la década del ‘90, víctima de políticas neoliberales, este trasporte, que supo ser tan significativo en otra época, se limitó únicamente al servicio de cargas y pasó a depender de empresas privadas e, incluso, extranjeras.

El retorno de gobiernos populares, como el de Néstor Kirchner, insinuó la recuperación de los ramales, pero el deterioro de las vías dificultó tal proyecto. A eso se agrega la pérdida de estaciones, como la de Posadas, debido al crecimiento de la cota de la represa Yaciretá, que inundó las vías y el viejo edificio.

Si bien en 2018 se había decidido cerrar el ramal de cargas que unía la capital nacional con Misiones, en agosto de este año se reactivó el servicio, en el tramo que une Zárate con la estación de Garupá, permitiendo que se transporten productos claves para la economía misionera y manteniendo vivo, de esta manera, no solo un transporte federal sino también la esperanza de que se pueda recuperar ese romántico viaje sobre las vías.

Por Prof. Priscila Robin, especial para MTH.