Los militantes del MAM y el peronismo

Contame una Historia

El apoyo de los militantes de las Ligas Agrarias de Misiones al Partido Autentico en las elecciones provinciales de 1975 plantea algunos interrogantes que es interesante responder.

Para comenzar, recordemos que en 1974 se había producido la división del MAM tras una asamblea de dudosa legitimidad. Esto llevó a la mayoría de los delegados y miembros de la Comisión Central más representativos y combativos a seguir a Pedro Peczack en la formación de las Ligas Agrarias de Misiones.

Su intención era recuperar el MAM pero los acontecimientos políticos en Misiones, con las elecciones primero, y el golpe de estado de marzo del 76 después hicieron que esto nunca fuera posible.

Para comprender esta cadena de acontecimientos es útil retroceder en el tiempo, a los años de mayor crecimiento y desarrollo del MAM, en los años 1972 y 1973.

Había una frase que se repetía muchas veces en las reuniones de los Núcleos de Base: “En el MAM, ¡nada de política!”. Al principio, yo la tomaba como una reafirmación lógica del carácter gremial de la organización.

Pero con el tiempo me fui dando cuenta de que esa frase, en boca de algunos agricultores medianos con ambiciones de ser grandes, de algunos burócratas de las cooperativas, de algunos curas, periodistas, políticos y otros “influyentes” de la sociedad, en su mayoría radicales, y algunos comunistas, quería decir, simplemente: “En el MAM, nada de peronismo”.

Pero ni el MAM ni sus militantes podían ser una burbuja en un país que se movilizaba contra la dictadura bajo las banderas del movimiento nacional y popular que, en 1972, reclamaba, sin lugar a negociaciones, el retorno Perón y de la democracia bajo el lema “Luche y vuelve”.

Dentro del MAM se comenzaban a diferenciar, para entonces, dos líneas de acción bien claras: quienes queríamos sumarnos a esa lucha, siempre desde la práctica y el carácter de movimiento de masas del Movimiento Agrario de Misiones, y quienes se negaban terminantemente a cualquier tipo de expresión que fuera más allá de la mera lucha por mejores precios para sus productos.

El enfrentamiento entre estas dos líneas llevaría finalmente a la ruptura del MAM. Por un lado, se agrupaban los compañeros que profundizaron su compromiso político. Muchos de ellos pagaron ese compromiso con la cárcel, la tortura, la muerte y, en algunos casos la desaparición, como Pedro Peczak, los hermanos Hippler y Estela Urdaniz.

Por el otro lado, había algunos dirigentes que nunca habían pensado en modificar de raíz la situación de injusticia que encadenaba a los colonos a sus chacras y a su trabajo mal pagado.

Ellos arrastraron a su posición a algunos militantes que simpatizaban con la causa de la liberación nacional y social, pero que se achicaron ante las presiones de quienes sólo querían un MAM que se conformara con reclamar pequeñas concesiones de los poderosos, convirtiéndolo en una de tantas organizaciones que a lo largo de la historia de Misiones frustraron las esperanzas de liberación y justicia de los agricultores misioneros.

Todo esto llevó a los dirigentes de las LAM a participar en las elecciones provinciales de 1975. En un comienzo su intención era participar como una corriente interna del partido justicialista, pero para ese entonces el PJ nacional estaba dominado por la ultraderecha de López Rega e Isabel de Perón.

Se formó así el Partido Peronista Auténtico que en Misiones participo de las elecciones como Partido Autentico, o PA.

Pedro Peczak integró la fórmula a Gobernador y Vice junto a Agustín Puentes y muchos militantes del MAM/LAM fueron candidatos a diputados.

El resultado de las elecciones no fue el esperado, a pesar del apoyo masivo de los colonos organizados y los militantes de las agrupaciones juveniles, estudiantiles, sindicales y barriales del peronismo revolucionario.

La experiencia de Juan Figueredo y la mía propia como diputados provinciales permitió movilizar a esas bases y alcanzar algunas conquistas importantes. Pero todo eso se desvanecería a fuego y plomo tras el golpe cívico, militar, eclesiástico del 24 de Marzo de 1976.

Pero eso será tema de la próxima nota.

Por Pablo Fernández Long, especial para MTH.

Foto: Tras la división del MAM los dirigentes más representativos acompañaron a Pedro Peczak en la formación de las LAM y en el apoyo al Partido Autentico. En la foto se observa, de derecha a izquierda: Adán Holot, José Czerepack y Eduardo Zurakoski, atrás. Pedro Peczak, sentado. Jose Klauk, Juan Carlos Berent, al micrófono. Amado Toto Duarte. Atrás ,de perfil, Ernesto Scholzen. Irineo Lopush y Matías Estakiewicz.