Ortmann y Tejeda dos visionarios en la formación de San Vicente

Municipios

Hace 60 años se comenzaba a gestar una comunidad, que creció a ritmos acelerado para convertirse en uno de los municipios más importantes de la provincia, y su origen ésta ligada al Frente Extractivo de la madera de ley, como otros puntos de la provincia.[1] En otras palabras guiado por el trabajo con la madera como una de las principales actividades económicas y fuente atracción de mano de obra. Como también de un gran grupo de personas, que comenzaría a llegar en las cercanías, ya sea como mano de obra en el cuartel Tarumá, como trabajadores del IPS. O en las zonas cercanas al cruce de las Rutas Nacional N° 14 y Provincial N° 212 (actual 13), donde se concentrarían un grupo de aserraderos[2] o laminadoras. Siendo el más importante la laminadora propiedad de Don Albino Ortmann y  Gabino Tejeda.

La laminadora de ambos propietarios fue pieza clave en el desarrollo económico de la zona, pero también influyó mucho en el ámbito social, ya que construyo una villa o pequeño barrio cercano a la misma para sus obreros y familias. Además de esto también ayudaron a sus empleados con múltiples acciones que iban desde adelantos económicos, muebles para sus casas (camas y mesas), o recomendaciones para trabajar ya sea en la provincia o en otros como Buenos Aires.[3]

Ambos visionarios, que además de ver un lugar apto para la extracción maderera con la creciente instalación de personas, vislumbraron que el lugar en poco tiempo podría ser el sitio de un asentamiento estable o una ciudad, debido al rápido crecimiento poblacional como parte de la colonización espontánea que se estaba viviendo. Por ello, comenzaron a trabajar con ese fin, proveyendo de madera a bajo precio a las nuevas instituciones públicas que llegaban o prestando sus máquinas para abrir caminos, como destroncar el terreno de la escuela 53.

En base a su visión de empresario empezaron a proyectar el pueblo, por ello hicieron lo posible para adquirir tierras y realizar un remate privado de 500 lotes, con el eslogan “San Vicente Futura Ciudad”.  De esta manera organizaron el plano del futuro pueblo, partiendo por organizar la plaza y dejando el espacio a su alrededor para las oficinas públicas, como también para la parte religiosa (la iglesia) y la futura municipalidad, policía, correo y otros.

Ahora bien, hay que destacar un hecho clave para la formación de la comuna, cuando se le dio nombre oficialmente a este lugar por la provincial. Ese hecho fue el 27 de septiembre de 1961, por decreto provincial N° 3333,[4] cuando se oficializa como nombre de “San Vicente”, al paraje ubicado en el Km. 260, de la ruta Nacional 14, en la colonia 2 de Mayo. Aunque a pesar de ello, todos seguían llamando como  El Cruce, ya que no conocían sobre este decreto.

Tal fue su pensamiento que el paraje progresaría y lograría su ansiada conversión a ciudad que buscaron y trajeron personas con profesiones que no existían en el paraje como fue el caso del Dr. Juan Carlos Gualpa, quien tenía días de egresado en medicina y don Gabino Tejeda lo fue a buscar desde Córdoba para traerlo, a trabajar a San Vicente, al punto de armarle una casa y clínica para que pudiera desempeñar su profesión. Según varios relatos recabados nos dicen que don Ortmann era el que planificaba y don Tejeda el ejecutor de todas las acciones en busca de un progreso en el paraje. Siendo de esta manera pieza fundamental en los 60 años de vida del hoy municipio de San Vicente. 

Por Lic. Marcelo Albarracín, especial para MTH.

 


[1]El 10 de diciembre de 1953 por iniciativa del presidente Juan Domingo Perón, la ley Nº 14 294 dispuso la provincialización del territorio nacional de Misiones.

[2]grandes aserradero que se ubicaron en el km 74 de la ruta nacional 14.

[3]Según recuerdo don Hugo Boveda.

[4]El expediente de pedido del nombre de San Vicente, esta extraviado en los entes provinciales, por ello no se sabe quién fue el que solicito ese nombre, según algunos pobladores piensan que fue obra de don Tejeda, quien quería homenajear a su padre que se llamaba Vicente. (entrevista a doña Elida Taramasco).